Los 17 efectos de la desnutrición en el cuerpo humano

Los diferentes efectos que la desnutrición tiene el nuestros órganos y procesos psicológicos.

Alimentarse y nutrirse es, junto a hidratarse y respirar, una de las necesidades más básicas no sólo del ser humano sino de todos los seres vivos. En el caso de nuestra especie, necesitamos comer para adquirir suficientes nutrientes para que nuestro organismo funcione y sobreviva.

Sin embargo, existe un elevado porcentaje de la población mundial que no tiene acceso a suficientes alimentos como para subsistir o que no es capaz de procesar y emplear los nutrientes existentes en ellos. Estas personas están o estarán desnutridas, algo que genera una serie de consecuencias de diversa gravedad.

Efectos de la desnutrición

La falta de nutrientes tiene efectos considerables en el organismo, los cuales pueden incluso llevar a la muerte en personas de cualquier edad, raza o condición si no se consiguen los suficientes elementos esenciales para mantener los órganos en funcionamiento. En la mayoría de seres humanos la desnutrición puede causar efectos como los siguientes, si bien los que vamos a presentar no son los únicos.

1. Cambios de peso y volumen corporal

Uno de los aspectos más rápidamente visibles de la desnutrición es que existe una pérdida de peso considerable. Sin embargo, si la situación de desnutrición se prolonga y afecta a hormonas como insulina y glucagón es posible que aparezca cierta obesidad abdominal, derivada de la alteración de la metabolización de los alimentos.

2. Pérdida de masa muscular

En ausencia de suficientes proteínas, el cuerpo actúa con el fin de proteger su supervivencia extrayendo la energía de las fibras del propio cuerpo, consumiendo por ejemplo las fibras musculares en el conocido como catabolismo proteico.

3. Hipotonía y descenso de los niveles de energía

Otra de las consecuencias de la falta de nutrientes es la disminución del tono muscular, con una menor tensión y fuerza muscular. Asimismo también se observa una gran disminución de la energía física y mental.

4. Fragilidad ósea

Al igual que con los músculos, los huesos también están afectados por la desnutrición. Se vuelven más frágiles y quebradizos, siendo más probable la presencia de lesiones y roturas.

5. Amenorrea

El ciclo menstrual también se ve afectado por la desnutrición, pudiendo la falta de nutrientes provocar irregularidades e incluso el cese de la regla.

6. Debilitamiento del sistema inmune

Uno de los grandes afectados por la pérdida de nutrientes es el sistema inmune. Se genera una debilidad en dicho sistema que dificulta la respuesta ante bacterias y virus, siendo mucho más sencillo que aparezcan infecciones y enfermedades.

7. Irritación y sangrado dental

También se observa la presencia de problemas dentales, a menudo presentando irritación en la encía e incluso sangrado.

8. Edemas

Resulta habitual que la falta de nutrientes y la existencia de desequilibrios electrolíticos derivados de una nutrición insuficiente provoque la acumulación de líquidos en distintas partes del cuerpo, generando hinchazones en forma de edema.

9. Alteraciones cardiovasculares

La falta de nutrientes debilitan el músculo cardíaco y los vasos sanguíneos, pudiendo generar arritmias, hipotensión, insuficiencia cardíaca y muerte.

10. Disminución del funcionamiento gastrointestinal

El hecho de no tener suficientes nutrientes como para que el organismo funcione correctamente también afecta al tubo digestivo, haciendo que no pueda actuar correctamente. De hecho, una persona con desnutrición prolongada no puede empezar a comer cantidades normales de golpe, debiendo adaptarse poco a poco de cara a que la motilidad intestinal recupere su curso habitual.

11. Capacidad cognitiva deteriorada

La desnutrición afecta también, y además en gran medida, al sistema nervioso. A nivel cognitivo es habitual que se generen alteraciones en la capacidad cognitiva, reduciéndose la emisión de respuestas elaboradas, la capacidad de planificar y tomar decisiones, el juicio o la capacidad de concentración o de inhibición de la conducta.

12. Labilidad emocional, irritabilidad y problemas mentales

La falta de nutrientes afecta a la capacidad de inhibición conductual y facilita respuestas de ataque/huída. Las emociones salen a la superficie con mayor facilidad de lo habitual. Problemas de irritabilidad, ansiedad o depresión son mucho más frecuentes.

13. Afecta a la capacidad respiratoria

Puede generar problemas a nivel de la capacidad de nuestro cuerpo de oxigenarse y expulsar el dióxido de carbono.

14. Ralentiza el metabolismo

Cuando el cuerpo capta que no tiene suficientes nutrientes como para funcionar correctamente, procede a intentar reducir el metabolismo con el fin de ahorrar energía.

15. Disfunciones pancreáticas y hepáticas

El hígado y el páncreas se ven afectados también por la desnutrición, no pudiendo purificar la sangre o generar insulina y glucagón y alterando el funcionamiento de sistema digestivo.

16. Problemas renales

La capacidad de los riñones para actuar como filtro para la sangre y que permite eliminar residuos y elementos nocivos también se ve afectada. La falta de nutrientes dificulta su función, no filtrando correctamente dichos elementos.

17. Anemia

Una de las consecuencias del déficit de nutrientes es la aparición de anemia, es decir de la disminución de la producción de glóbulos rojos derivada de la falta de componentes básicos como el hierro o las vitaminas. Genera mareos, desmayos, cefaleas, arritmias, palidez, entumecimiento y falta de riego sanguíneo en algunas partes del cuerpo.

La desnutrición en la infancia

Hemos hablado hasta el momento de diferentes efectos de la desnutrición en el ser humano en general. Sin embargo, se ha demostrado que el momento evolutivo en el que aparece la desnutrición es de gran importancia.

Concretamente, cuanto más temprano en el desarrollo evolutivo mayor afectación va a generar en el sujeto. Las dificultades por falta de nutrientes durante el desarrollo van a provocar que éste sea alterado y que no se alcance a un ritmo o de un modo típico, pidiéndote permanecer de por vida algunas secuelas.

La desnutrición infantil es una de las más graves, dado que genera un enlentecimiento en el desarrollo físico e intelectual. Por ejemplo, suele pararse el crecimiento a nivel de peso y altura y es posible que aparezcan retraso psicomotor y problemas de habla, así como dificultades a nivel atencional. También aparece hinchazón ventral y problemas capilares. El crecimiento del cerebro se enlentece y se pueden producir atrofias, menor número de células gliales y problemas de mielinización.