LEY DE CORRESPONDENCIA

Por Alicia Dastre

Como es arriba, es abajo… Como es adentro, es afuera.

Quien insulta, se insulta. Quien desprecia, se desprecia. Quien odia, se odia.

Quien maldice, se maldice. Quien miente, se miente. Pues, todo aquello que de nosotros sale a nosotros regresa, a nosotros pertenece y a nosotros nos afecta.

Esta Ley de Correspondencia es una de las más importantes. Establece que lo de afuera es una proyección de lo de adentro. Tu mundo exterior es un fiel reflejo de tu mundo interior. Lo que es arriba es una proyección de lo que es abajo y viceversa. Esta ley declara que puedes saber lo que está pasando dentro de ti con solo fijarte en lo que está pasando a tu alrededor. Y puedes conocer cómo es el universo y otras dimensiones, tan solo observando tu interior.

Todo lo que haces, piensas o dices del resto del mundo, te define en este momento y a ti vuelve, convirtiéndose en un círculo, en una rueda que no es fácil de romper, así como en un gran engaño, debido al hecho de creer que toda esa visión pertenece sólo al exterior.

Si lo que de ti sale es engaño, espera sólo a ser engañado; si lo que en ti nace es simpatía, disponte a recibir simpatía y, si lo que de ti surge es incomprensión hacia los demás, prepárate para no ser comprendido.
Porque lo que ves fuera, a tu alrededor, es justo lo que llevas dentro, SINO

SERÍA IMPOSIBLE RECONOCERLO.

Todo aquello externo a lo que tu mente presta atención, que enjuicias, interpretas o valoras, es exactamente lo que existe en tu interior. Y cuando más defectos vislumbres en los demás, más profunda es la herida, porque reconoces la tuya propia.

Si quieres conocerte, pon atención a tu entorno, a todo lo que tu mente observa cada día a tu alrededor y estarás frente a un retrato de ti mismo, frente a un dibujo exacto de tu interior.