Jubilación: ¿qué debemos saber antes de iniciar el trámite?

El contador José Paz explico el proceso de jubilación y dio recomendaciones para aquellos que están próximos a jubilarse.

El contador expreso que actualmente tenemos vigente la única ley previsional argentina que es la Ley 24.241, que establece los requisitos mínimos que debe tener una persona para poder acceder al beneficio de la jubilación. En el caso del hombre tiene que cumplir los 65 años y en el caso de la mujer 60 años.

Si bien existe desde el año pasado la posibilidad de una jubilación anticipada, dice Paz, que reduce 5 años la edad, es decir el hombre a los 60 años y la mujer a los 55 años, pero debe reunir 30 años de aportes y estar desempleado al 30 de junio del año pasado.

Recordó además que aún está vigente la moratoria a la que pueden acceder tanto hombres como mujeres para completar los 30 años de aporte, en caso de que no lo hubiesen realizado durante su historia laboral.

Sobre el momento de iniciar el trámite de jubilación, el contador dijo que la persona tiene la decisión a partir de que reúne los requisitos para poder elegir cuando jubilarse.

Si bien la ley establece que una persona puede optar de seguir trabajando hasta los 70 años de edad, siempre y cuando esté trabajando en la actividad privada. Lo mismo la mujer, el requisito es de 60 años como mínimo, pero puede decidir jubilarse a los 70. Esto es así para la actividad privada exclusivamente, aclaro Paz.

Cuando hablamos de empleados de la Administración pública, los requisitos continúan siendo los mismos porque no hay una ley provincial sino que se rigen por la ley nacional a la cual el gobierno de la provincia de Jujuy, en el año 1996 se adhirió y de esta manera se transfirió la caja provincial a la de Nación.

Entonces, dice el contador Paz, desde aquel momento todas las jubilaciones de los empleados la Administración pública son otorgadas por Anses a excepción de las fuerzas de seguridad.

El tema de lo económico es otro tema de análisis por parte del profesional. Lo que manifiestas es que una vez que la persona ha decidido iniciar el trámite para jubilarse, tiene que entender que sus ingresos se van a se van a ver afectados en forma bastante importante, en el sentido que se reduce sustancialmente el haber que viene percibiendo como activo, comparado con el haber que va a obtener a partir del momento en que se jubile.

Esto tiene algunas excepciones como es el caso de los docentes y de los investigadores, los docentes universitarios, jueces o miembros de la corte que se ven beneficiados por una serie de leyes especiales.

Todas estas leyes especiales que existían hasta el nacimiento de Anses, le daban jubilaciones especiales en caso particulares como los de un docente, por ejemplo, que percibían el 82% del último haber. Cuando nace Anses empieza a regir la ley 24.241 dejando sin este privilegio y se comienzan a jubilar a las personas con una fórmula que era común para todo el mundo y que daba como resultado una jubilación de aproximadamente un 55% y en algunos casos alcanzaba un 60%.

Por medio de la lucha de los gremios se logró reflotar o resucitar esas leyes de privilegio a través de decretos que están vigentes partir del año 2005, es decir que hoy sí bien se aplica la ley 24.241 para hacer el cálculo tomando los 120 últimos haberes, en el caso de estas actividades especiales se le aplica el decreto que le lleva el haber de jubilación al representar el 82% del último haber o el 85% en el caso de los investigadores científicos.

Un caso de características particulares es el de los trabajadores independientes. Para ellos los requisitos siguen siendo los mismos pero solo podrán alcanzar a cobrar la mínima que actualmente se encuentra en los $32.000.

La herramienta que tanto independientes como aquellos trabajadores que no cumplen con la cantidad de años de aporte solicitada, es la de la moratoria, que los ayuda a cumplimentar lo que les falta para al menos alcanzar el cobro de la jubilación mínima.

El profesional manifestó que para el trabajador en relación de dependencia, que le es beneficiosa la jubilación pero dependiendo de los años aportados. No es lo mismo tener 30, 40 o 45 años de aporte laboral, ya que en la fórmula que se aplica se multiplica cada año aportado por 1,5% dando resultados muy distintos. Esto quiere decir que una persona con 45 años de trabajo va a tener una muy buena jubilación en comparación de lo que percibe actualmente como activo, en actividad.

Al ser un trabajador independiente o que se desempeña en la actividad privada, puede tramitar la jubilación y seguir trabajando, obteniendo los dos ingresos. Pero en el caso de los empleados de la administración pública, esto es incompatible, deberá pensarlo dos veces si es que le conviene jubilarse o dilatar un tiempo más su retiro de la vida laboral.

Si analizamos los componentes de un salario de los empleados públicos hay elementos como los adicionales no remunerativos que están cobrando pero que no entran en el cálculo del haber de jubilación, entonces por ese lado se ven muy perjudicados y seguramente no les va a convenir jubilarse.

Es por eso que el contador José Paz recomienda que desde el inicio de la actividad laboral nos asesoremos en este tema para poder ir viendo cual sería nuestra situación a futuro y que tipo de jubilación percibiríamos una vez que nos retiremos de la vida laboral.

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