Día Marítimo Mundial

En 1948, en el marco de una conferencia internacional que tuvo lugar en Ginebra, se adoptó un convenio por el que se constituyó formalmente la Organización Marítima Internacional (OMI). El Convenio constitutivo de la OMI entró en vigor en 1958 y la nueva Organización se reunió por primera vez el año siguiente.

Siempre se ha reconocido que la mejor manera de mejorar la seguridad en el mar es elaborar normas internacionales que sean observadas por todas las naciones dedicadas al transporte marítimo, y a partir de mediados del siglo XIX comenzaron a adoptarse una serie de tratados internacionales. Varios países propusieron el establecimiento de un organismo internacional de carácter permanente con miras a promover la seguridad marítima de forma más eficaz. No fue hasta el establecimiento de las Naciones Unidas que estas esperanzas se convirtieron en realidad.

Los objetivos de la organización, que se reseñan en el Artículo 1 a) del Convenio, son, a saber: «Deparar un sistema de cooperación entre los Gobiernos en la esfera de la reglamentación y de las practicas gubernamentales relativas a cuestiones técnicas de toda índole concernientes a la navegación comercial internacional; alentar y facilitar la adopción general de normas tan elevadas como resulte factible en cuestiones relacionadas con la seguridad marítima, la eficiencia de la navegación y la prevención y contención de la contaminación del mar ocasionada por los buques». La Organización también está facultada para ocuparse de los asuntos administrativos y jurídicos relacionados con estos objetivos. Por otra parte, no cabe duda de que la OMI ha progresado mucho desde su creación.

La Organización vio la luz en un mundo agotado por la guerra, en el que las antiguas potencias coloniales aún eran dominantes en lo que a prosperidad y el comercio se refiere. Como resultado de ello, esos países también eran las principales potencias en el ámbito del transporte marítimo y, como tales, tenían tendencia a crear sus propias reglas con respecto a la construcción naval y a la seguridad y la dotación de los buques, entre otros aspectos.

Hoy en día todo esto ha cambiado. La globalización ha transformado el comercio internacional, han surgido nuevas potencias marítimas y las numerosas medidas establecidas por la OMI constituyen ahora los cimientos sobre los que puede seguir desarrollándose y prosperando un sector más seguro y más limpio. Asimismo, la labor de la OMI ha demostrado indudablemente que la elaboración, adopción, implantación y aplicación de normas internacionales a escala mundial, constituyen la única forma eficaz de regular un sector tan diverso e internacional como el del transporte marítimo.

El lema marítimo mundial para 2020 es “Un transporte marítimo sostenible para un planeta sostenible”. Este tema nos brinda la oportunidad de fomentar la toma de conciencia acerca de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y de mostrar la labor que la Organización Marítima Mundial (OMI) y sus Estados Miembros realizan para alcanzar dichos objetivos. Asimismo, esta temática permite a los líderes de diversos sectores, incluido el del transporte marítimo, reflexionar sobre el trabajo realizado y planear los pasos urgentes a seguir.

El sector del transporte marítimo, con el apoyo del marco regulatorio de la OMI, ya ha comenzado la transición hacia este futuro sostenible. La OMI ha adoptado y continuará desarrollando medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, reducir el contenido de azufre del combustible de los barcos, implantar el Convenio sobre la gestión del agua de lastre, proteger las regiones polares, reducir la basura marina, mejorar la eficiencia del transporte marítimo a través del intercambio electrónico de información, enfrentarse los desafíos de la digitalización del transporte marítimo y mejorar la participación de las mujeres en la comunidad marítima.

La pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve el profesionalismo y el sacrificio de los dos millones de marinos que sirven en la flota mercante mundial. El mediomarítimo ha seguido transportando más del 80% del comercio mundial, incluidos suministros médicos vitales, alimentos y otros bienes básicos que son fundamentales para la respuesta y la recuperación del COVID-19.

Sin embargo, cientos de miles de marinos se enfrentan a una crisis humanitaria sin precedentes ya que se han quedado varados en el mar, sin poder bajarse de los barcos que operan con contratos prorrogados por varios meses. Esto debe abordarse con urgencia a través de los gobiernos, los cuales deben considerar a la gente de mar como trabajadores esenciales y garantizar que se puedan realizar cambios de tripulación seguros.