Argentina no estaría generando expectativas al mercado

El contador Raúl Attié en su columna de economía hizo una radiografía del contexto de convulsión económica que vive la Argentina.

En un escenario que continúa invadido por la incertidumbre y los movimientos de quienes tienen las mayores responsabilidades, el contador Attié inició su columna marcando que los mercados principalmente los financieros se mueven por expectativas, marcando de esta manera que los mercados hacen un análisis de lo que puede llegar a suceder y de lo que pueden esperar de nuestro país.

Luego de la salida de Silvina Batakis, el contador expresó que evidentemente la ahora ex ministra de economía no generaba expectativas positivas dada su postura intervencionista y sus intenciones de no bajar el gasto público.

Evidentemente la figura de Batakis generaba que tanto los mercados como el Fondo monetario internacional vieran que el panorama iba a empeorar, lo que terminó generando que los mercados sobrereaccionarán ante la figura de quien era ministra hasta la semana pasada.

Attié dijo que es importante el historial y la reputación de quienes negocian y representan a la Argentina frente a los mercados. Si estos no te creen es muy probable que se den las reacciones que hemos visto en los últimos meses.

Con la llegada de Sergio Massa al super ministerio de economía producción y agricultura, se da desde nuestro país una cuota de duda pero que sí genera expectativas positivas frente a los mercados.

El contador expresó que la mecánica de buscar culpables no es nueva. Es una manera que tienen los gobiernos de no hacerse cargo de sus malas decisiones, de no poder bajar el déficit fiscal que sigue siendo grande y de la imposibilidad de obtener recursos que garanticen el sostenimiento de los gastos del estado.

Hoy el Banco Central no tiene reservas y no puede vender el dólar oficial que no tiene un fuerte impacto interno.

Nuestro país tiene tres formas de financiamiento, dijo Attié.

El primero es el del cobro de impuestos. Todos los argentinos de manera directa o indirecta pagamos impuestos, pero en este contexto no hay manera de que está sea una opción elegible para acrecentar las arcas del Estado nacional

Otra forma de obtener recursos es a través de los préstamos con organismos internacionales pero hoy la Argentina es poco confiable y nadie estaría dispuesto a confiarnos un préstamo.

Finalmente la emisión monetaria sigue siendo el caballito de batalla de estos gobiernos, sin embargo pareciera no importarles que esta es la principal razón que genera la inflación que hoy ostentamos.

A esto debemos sumarle que no hay claridad en el destino que tiene esa emisión monetaria. No se sabe con certeza hacia dónde va lo que se emite.

En el estado todo es un gasto, desde la construcción de una ruta hasta los planes sociales pero no se sabe si la emisión monetaria que se viene haciendo va destinada a uno o a otro.

En este camino de buscar culpables el empresariado es uno de los señalados sobre esto, dice Attié. El empresario siempre busca ganar rentabilidad especulando frente a los diferentes escenarios pero no es real que evadan el pago de los impuestos ya que hay un fuerte control sobre ellos sobre todo aquellos que tienen orígenes extranjeros, pero si es cierto que si a una empresa no le sirve un negocio tras aceptar parte de la culpa toma la decisión de irse del país dado que tienen la espalda económica suficiente para hacerlo.

Esto no sucede con las pymes quienes no tienen la misma espalda económica sin embargo continúan remando cualquier tipo de situación por el “amor” que tiene por sus emprendimientos.

Comparando el escenario actual con el del 2001, el columnista manifestó que toda crisis tiene un origen fiscal.

En el caso del 2001, tras la medida del mega canje, en donde se buscó refinanciar la deuda que tenía el estado nacional se produjo una corrida bancaria que provocó el miedo de la gente que los llevo a querer retirar sus fondos depositados en los bancos.

Sobre esto, Attié expresó que siempre hay riesgos de perder lo depositado en los bancos pero en algunos momentos específicos se pueden llegar a dar situaciones como la del corralito del 2001.

Hoy estamos en una situación similar. Estamos frente a una crisis de déficit fiscal, una crisis de brecha cambiaría en donde podría darse una situación similar puesto que los bancos, en especial el Banco Central, no tienen las reservas necesarias para su funcionamiento.

Lamentablemente en este turbulento presente una alternativa que baraja el gobierno de la Nación es la de la suspensión de importaciones ya que no hay dólares para pagar todo lo que viene o se produce en el exterior.

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